¿Lo dejarías todo para marcharte al bosque?

'Nuestra casa en el bosque', el relato en primera persona de una familia que decide abandonar la ciudad en busca de una nueva vida

¿Qué sucede cuando una familia moderna abandona la sociedad actual y se marcha al bosque? La respuesta a esta pregunta, que se plantea nada más comenzar el libro del que vamos a hablar, la encontraremos en Nuestra casa en el bosque (Volcano). 

Un buen día, Andrea Hejlskov, la autora de esta obra, decidió marcharse al bosque junto a su marido y sus cuatro hijos: "Uno puede huir al bosque para esconderse. Muchos lo hacen, más de los que uno i imagina, pero nosotros no lo hicimos para escondernos". 

Creo que nunca antes habíamos llorado todos a la vez. Nunca hemos estado tan sincronizados. Tal vez era el bosque. Quizá el bosque nos ha sincronizado

'Nuestra casa en el bosque'

Aunque nos creemos libres, somos esclavos de una sociedad actual que, casi sin darnos cuenta, nos tiene controlados y maniatados. Somos presos del sistema político, de la estructura social, de ese nuevo orden que están imponiendo las redes sociales. Vivimos sin pausa, sin tiempo para contemplar el placer de las pequeñas cosas. Todo va muy deprisa en un mundo que no se detiene a escuchar a los demás. Un mundo que camina vacío, sin frenos. Las enfermedades, la autodestrucción, la civilización no civilizada... Y la naturaleza, el bosque... 

El bosque como vía de escape, como intento por respirar la vida. El bosque como solución a los males de la ciudad, de la cotidianidad, de esa rutina que ahoga y aprieta hasta asfixiar los sentimientos. Andrea y su familia decidieron aquel buen día abandonarlo todo para probar un nuevo estilo de vida. Dejar Dinamarca para adentrarse en un bosque sueco. Cambiar la comodidad que ofrece la sociedad actual por otro concepto de vida. 

Las manos

Todo empezó con las manos. Con las manos lavaba los platos, tocaba los rostros de mis hijos, acariciaba las paredes de madera de más de doscientos años de antigüedad, ponía las manos sobre piedras y rocas, apartaba las ramas cuando salíamos a caminar. Me las quemaba con el fuego. Todos los días. Todos los días utilizaba cada músculo y cada fibra de mis manos de oficinista. Se ennegrecieron, se arrugaron, se secaron y se volvieron ajenas. Las sostenía delante de mí y las miraba". 

Notable narración

Con un estilo directo, con frases cortas, sin dar rodeos ni andarse por las ramas, elabora una composición narrativa muy completa. 

Reflexiva

El libro es una invitación a la reflexión y en numerosas ocasiones nos pondremos en la piel de Andrea y su familia para replantearnos si nos iríamos al bosque. 

El poder de la realidad

Aunque podría pasar por ficción, Nuestra casa en el bosque es un relato real con unos protagonistas que dejarán huella por su fuerza y transparencia.

Por: Luis Galindo
Fecha: 03-12-2018