"Hay que estar vivo hasta el momento en que uno expira. Morirse antes de tiempo sería un error" 

Magdalena Sánchez Blesa es un verso libre en el "mundo de plástico" que estamos construyendo, es una oda a la imperfección, un poema en sí misma dedicado a la vida 

Magdalena Sánchez Blesa (Puerto Lumbreras, Murcia) escribe desde niña y publicó su primer libro al cumplir las dos décadas de vida, aunque no ha sido hasta hace relativamente poco tiempo cuando su poesía, una guía para la vida, se ha hecho universal, gracias al poder de las redes sociales. 

Accesible, creativa e innovadora, es una mujer rebelde y luchadora, capaz de aglutinar tras de sí a toda una legión de personas que incluso sin ser ávidas lectoras se declaran devotas de su poesía. Y lo hace con lo que escribe y con su forma de contar lo que escribe. Magdalena es la demostración del poder que tiene la palabra. Su compromiso con sus hijos, con el mundo y con la vida han acabado por convertirla en mucho más que "una poeta de aceras y de patios", como ella misma se define. Es un símbolo para quienes tienen claro -o lo acaban aprendiendo a través de sus creaciones- que "no es fácil enfrentarse cada día a la improvisación".

- Déjeme comenzar dándole la enhorabuena: por su poesía, por sus consejos, por su manera de encarar la vida…

Mi poesía es una forma de vida desde que era pequeña, quizá soy yo la que tenga que dar la enhorabuena a la gente que me encuentro a cada paso y me enseña a ser poeta contándome su historia.

 - Para Magdalena Sánchez Blesa la poesía es…

La única forma de dirigirme al mundo. Yo no sé escribir prosa, porque siempre termino desembocando en la poesía. Para mí es el único vehículo para llegar al hogar de los demás y que me dejen entrar.

 - En un mundo dominado por lo que se vende de cara al exterior, por el marketing, usted se muestra sencilla, accesible, persona…

Siempre he huido de las poses que alejan de la esencia del ser humano. Estamos construyendo un mundo de plástico que se aleja mucho de la imperfección hermosísima de la que el ser humano está dotado. Tengo un poema que habla de las arrugas de la gente, de sus errores, de sus imperfecciones, cicatrices, ausencia de medallas, en el que termino diciendo que la perfección más grande está en ser uno mismo con todos sus defectos.

Estamos construyendo un mundo de plástico que se aleja mucho de la imperfección hermosísima de la que el ser humano está dotado.

por Magdalena Sánchez Blesa

-  Usted habla de su enfermedad sin tapujos, la afronta sin ocultarla. Incluso continúa con su actividad literaria…

Pase lo que pase considero que hay que estar vivo hasta el momento en que uno expira. Morirse antes de tiempo sería un error.

 -  ¿Es la poesía un buen camino para reconducir a la sociedad?

Yo digo que la poesía es la única escapatoria posible de una persona hacia dentro de sí misma. La poesía enternece, ablanda, encamina, conduce, etcétera. La poesía hace pensar a los hombres, al igual que la música. Creo que cualquier manifestación artística que la persona desarrolle es imprescindible para reconducir a la sociedad.

 - En tiempos donde la tecnología manda, ¿qué podemos hacer para hacer de los más pequeños buenos lectores?

Hay que hablarles mucho. Sentarse al pie de su cama y contarles la vida al oído. Se necesitan historias bien contadas para que los niños conecten con la literatura. 

Se necesitan historias bien contadas para que los niños conecten con la literatura. Hay que sentarse al pie de su cama y contarles la vida al oído.

por Magdalena Sánchez Blesa

Las redes sociales amplían el número de personas, pero yo soy poeta de públicos escasos, un sólo par de ojos mirándome escarchados me bastan para sentir que he conquistado el universo.

por Magdalena Sánchez Blesa

- Algunos de sus poemas han conseguido viralizarse gracias a las redes sociales…

Llevo escribiendo desde que tenía ocho años, publiqué el primer libro a los veinte, nunca he cambiado mi forma de escribir, de dirigirme a los más débiles por los que me decanto siempre en mi poesía, y es ahora con las redes sociales, a mis cuarenta y tantos, cuando mi poesía llega a muchos países del mundo. No es que ahora escriba mejor que antes, tuve confianza en lo que hacía desde que en cualquier acera donde recitaba un poema arrancaba las lágrimas de alguien. Es entonces cuando mi poesía se convertía para mí en universal. Las redes sociales amplían el número de personas, pero yo soy poeta de públicos escasos, un sólo par de ojos mirándome escarchados me bastan para sentir que he conquistado el universo.

 - ¿Cuáles son sus aspiraciones en el mundo literario?

Saber que lo que escribo en la puerta de mi casa, en la cola de un banco, de copiloto en un coche, llegará al corazón de alguien y le hará sentir bien.

 - Si le hablo de éxito, de reconocimiento… ¿Cómo me los definiría?

El éxito para mí no es más que poder decir adiós un día a este mundo sabiendo que lo que has hecho era lo que debías. Ni siquiera esperar a que nadie te de las gracias. Tenemos la obligación de ser buenos, y no esperar por ello ningún premio. Para mí triunfar es lograr que te quiera un pequeño enemigo. Tener amigos fuera de mi teléfono. Que mis hijos acudan a abrazarme corriendo cuando llego. Pero estamos acostumbrados a sabernos reconocidos sólo a través las pantallas de televisión.

Nadie es fácil la vida entera, siempre hay momentos de dificultad, pero es ahí donde tenemos que aprender para poder enseñar a los demás. Sin estiércol no habría jardines hermosos.

por Magdalena Sánchez Blesa

- Sus creaciones, como ‘Instrucciones a mis hijos’, aportan consejos a la familia. ¿Imaginaba que muchas personas desconocidas sentirían tal conexión con sus poemas?

Los escribí exclusivamente para mis tres pequeños, pero usé un lenguaje universal, y eso al final tiene su repercusión. Cuando escribo un poema intento englobar a los siete mil millones de personas que habitan la tierra.

 - ¿Con qué sueña Magdalena Sánchez Blesa?

Con tener cada día más serenidad, más valentía, más bondad, y con esas tres cosas poder encajar los tortazos que me pueda deparar en un futuro la vida. No es fácil enfrentarse cada día a la improvisación.

 - La última no es una pregunta, puede decir lo que quiera…

Quiero dirigirme a las personas que, por lo que sea, pasan un trance duro en su vida. Me gustaría hacerles llegar un mensaje de coraje y valentía. Para nadie es fácil la vida entera, siempre hay momentos de dificultad, pero es ahí donde tenemos que aprender para poder enseñar a los demás. Sin estiércol no habría jardines hermosos. Estamos deseando que pase lo malo, vivir sólo momentos hermosos, pero eso es imposible. Debemos aprender a pasar por esos túneles con la idea de salir más fuertes de ellos. Disfrutar también en ese proceso y no querer cerrar los ojos y que te despierten cuando pase, porque entonces te estás perdiendo media vida, incluso más en algunos casos.

¿Un libro de la infancia que le marcó?

Corazón, de Edmundo de Amicis.

¿Su libro favorito? ¿Y un autor?

El Quijote y Saint Exupery.

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¿Un libro por escribir?Expedición a mis entrañas.

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La poesía como guía para la vida

Por: C.A.C.
Fecha: 08-01-2018