El secreto que un pueblo argentino enterró durante décadas: así es Glaxo
Hernán Ronsino construye el retrato de una comunidad marcada por el deseo, la traición y el silencio

Glaxo (Sexto Piso), escrita por Hernán Ronsino, parte de una historia de celos, traición y violencia para adentrarse en un territorio mucho más amplio: la forma en que una comunidad afronta la culpa, la memoria y las heridas de su pasado. La novela sitúa el relato en un pequeño pueblo de la provincia de Buenos Aires, donde fábricas, comercios y habitantes aparecen y desaparecen con discreción hasta que un episodio violento rompe la aparente normalidad y altera para siempre la vida de varios de sus protagonistas.
La historia se construye a través de cuatro voces situadas en distintos momentos entre 1959 y 1984. Cada personaje aporta una perspectiva sobre unos hechos rodeados de sospechas, lealtades ambiguas y secretos que permanecen ocultos durante años. El procedimiento narrativo hace que cada testimonio permita comprender una parte de lo ocurrido, pero también deje zonas de sombra, de modo que la verdad nunca termina de mostrarse por completo.
Un crimen que se convierte en el retrato de una comunidad
Lo que emerge de ese mosaico de voces trasciende la investigación de un crimen. Ronsino utiliza el episodio violento como punto de partida para retratar una comunidad atravesada por el deseo, la traición, el resentimiento y el silencio, mientras la memoria colectiva trata de reconstruir y procesar aquello que ocurrió. La novela convierte así el paso del tiempo en una pieza fundamental para comprender las consecuencias de unos hechos que siguen condicionando las relaciones entre sus protagonistas.
La estructura de Glaxo contribuye a mantener esa incertidumbre. Las distintas voces iluminan determinados aspectos mientras mantienen otros en penumbra, construyendo una narración en la que las sospechas y los secretos adquieren tanto peso como los acontecimientos. El resultado es una obra presentada como una exploración de la memoria colectiva y de la relación entre culpa y violencia política, sin reducir el conflicto a una única explicación.
La novela destaca además por una prosa de gran precisión y por una estructura concebida para avanzar de manera progresiva hacia una comprensión incompleta de los hechos. Esa combinación ha situado a Glaxo entre las novelas más admiradas de la literatura argentina contemporánea, según la presentación de la obra, y ha permitido que una historia aparentemente localizada en un pueblo bonaerense adquiera una dimensión vinculada a la memoria y a las consecuencias de la violencia.
Del libro a la gran pantalla
La historia también tendrá una nueva vida en el cine. La adaptación cinematográfica de Glaxo, dirigida por Benjamín Naishtat y protagonizada por Lali Expósito, se proyectará en la Sección Oficial del Festival de San Sebastián. El salto a la pantalla amplía así el recorrido de una novela construida sobre las distintas versiones de un mismo pasado y sobre aquello que permanece oculto tras los silencios de una comunidad.
Hernán Ronsino nació en Chivilcoy, Argentina, en 1975, y es autor de cinco novelas y un volumen de relatos, todos publicados por Eterna Cadencia en Argentina, además de los ensayos "Notas de campo" (2017) y "Antes de leer" (2025). Ha recibido el Premio Anna Seghers en Berlín, el Premio Municipal de Literatura de la ciudad de Buenos Aires y el Premio de la Crítica, mientras que sus novelas han sido traducidas a ocho idiomas, consolidando una trayectoria literaria con proyección internacional.







