Interviú es el demonio: el libro que reconstruye la historia de la revista que escandalizó y cambió España
Alberto Gayo analiza la historia de una cabecera fundamental de la Transición y de sus cuatro décadas de periodismo incómodo

En el 50 aniversario de su fundación, Interviú es el demonio. Auge y caída de la revista que escandalizó y cambió España, de Alberto Gayo y publicado por La Felguera, recupera la historia de una cabecera que nació durante la Transición y terminó convirtiéndose en uno de los nombres más reconocibles del periodismo español. El libro, prologado por Valeria Vegas, reconstruye desde dentro la trayectoria de una revista que combinó el periodismo gonzo y ácrata con una vocación constante por mirar allí donde otros preferían no hacerlo. Sus páginas recorrieron la memoria de exiliados y vencidos, la España rural y olvidada, la realidad de las personas trans y los derechos LGTBIQ+, además de abordar la libertad de expresión y sexual.
La dimensión de Interviú no quedó reducida a sus célebres portadas. La publicación se convirtió en un espacio donde convivieron el periodismo de investigación, la denuncia y las historias de los márgenes de la sociedad, con reportajes sobre corrupción política, bandas armadas, cárceles, comisarías, violencia y los ambientes nocturnos. Por sus páginas pasaron firmas como Francisco Umbral, Manuel Vázquez Montalbán y Camilo José Cela, mientras sus reporteros se adentraban en escenarios que ayudaron a construir la particular personalidad de una revista capaz de despertar fascinación y rechazo casi al mismo tiempo.
Alberto Gayo, testigo desde dentro de la redacción
El carácter testimonial del libro adquiere especial relevancia por la trayectoria de su autor. Alberto Gayo, nacido en Madrid en 1968, trabajó durante dos décadas como reportero de Interviú, experiencia que le permitió conocer directamente una forma de ejercer el periodismo basada en la búsqueda de historias en territorios incómodos. Su recorrido profesional incluyó investigaciones en prisiones latinoamericanas, acercamientos a los mercados de la droga, entrevistas con vedettes y matones y trabajos relacionados con el consumo de sustancias ilegales. Esa experiencia sirve como punto de partida para reconstruir el espíritu de una redacción que hizo de la independencia y la osadía una de sus principales señas de identidad.
El libro se detiene también en la capacidad de aquella revista para enfrentarse a los poderes y a los fantasmas de cada época. Primero fueron los sectores más reaccionarios de una España todavía marcada por el peso de la dictadura, la jerarquía religiosa y los militares; después, otros protagonistas de una sociedad democrática en la que también aparecieron la corrupción, los abusos y diferentes formas de poder. La etiqueta de demonio que da título a la obra resume precisamente la dimensión polémica que acompañó a la cabecera y su capacidad para incomodar a quienes aparecían retratados en sus páginas.
La mirada de Gayo no plantea Interviú únicamente como un fenómeno editorial, sino como un reflejo de las transformaciones de la sociedad española. La revista podía encontrarse en espacios muy distintos y ser leída tanto con discreción como con orgullo, mientras sus contenidos mezclaban investigación, crónica, denuncia, personajes populares y una dimensión sexual que terminó formando parte de su imagen pública. Esa combinación explica la singularidad de una publicación que consiguió convertirse en un producto masivo sin renunciar a una mirada provocadora sobre la realidad.
El volumen tiene además una dimensión visual especialmente relevante. Sus 432 páginas a todo color e ilustradas convierten el libro en un objeto estrechamente relacionado con la propia naturaleza de una revista cuya historia estuvo ligada a sus fotografías, portadas y páginas impresas. La edición pertenece a la colección Memorias del Subsuelo de La Felguera y mantiene así una vocación documental que acompaña al relato de Gayo. El resultado permite acercarse a la historia de Interviú no solo mediante el texto, sino también a través de la dimensión gráfica asociada a aquella cabecera.
Uno de los principales intereses de Interviú es el demonio reside en que la historia está contada por alguien que formó parte de ella. Gayo no observa aquella experiencia desde la distancia, sino desde el conocimiento acumulado durante dos décadas en la redacción. Esa posición permite reconstruir una época en la que el periodismo podía convertirse en una herramienta para sacar a la luz realidades ocultas y en la que una revista podía ocupar simultáneamente el espacio del entretenimiento, la denuncia y la provocación.
El libro recupera así una cabecera que dejó una huella profunda en varias generaciones de lectores y que, más allá de sus elementos más conocidos, desarrolló una importante labor periodística en torno a asuntos que durante mucho tiempo permanecieron en los márgenes. Memoria democrática, libertad, denuncia social y periodismo de investigación forman parte del recorrido que propone Gayo, junto a las contradicciones y controversias que acompañaron a la revista durante su existencia. La obra se presenta, por tanto, como una reconstrucción de sus luces, sus sombras y de la relación que estableció con la sociedad española.
Interviú es el demonio. Auge y caída de la revista que escandalizó y cambió España termina funcionando como un ejercicio de memoria sobre una publicación que ayudó a retratar un país en transformación. el autor recupera desde dentro el auge de una revista que convirtió la provocación y la denuncia en parte de su identidad y su posterior caída, ofreciendo un recorrido por sus protagonistas, sus historias y los ambientes que marcaron su trayectoria. Con prólogo de Valeria Vegas y una edición ilustrada y en color, el volumen reivindica la complejidad de una cabecera que fue mucho más que sus famosas portadas y que, durante décadas, convirtió sus páginas en un espejo incómodo de la sociedad española.







