Los discos de vinilo vuelven a estar de moda. El pasado regresa. Y también cotiza al alza. Nos gusta volver atrás y recordar. Sentir y notar lo que fuimos. Y volver con música, entre discos, siempre es más agradable y sensorial. Si a eso le añadimos una lectura exquisita, vuelta al ayer por la puerta grande. 
 
Preparen el tocadiscos y tomen nota: En busca de los discos perdidos (Contra). La cubierta del libro ya es de dulce. Y el libro, una joya, como ese vinilo de hace varias décadas que tienes guardado como oro en paño. Sácalo (el disco) y disfrútalo junto a la lectura de este libro de Eric Spitznagel que cuenta con el prólogo de Jeff Tweedy (Wilco). 
 
Cuando pasan los años te das cuenta del valor de lo que quedó atrás. Emociones y sensaciones vividas que nunca volverán. ¿O tal vez sí? Eso es lo que pretende en este libro Spitznagel: Volver a recuperar lo vivido. Pero volver con música y buscando aquello discos que formaron parte del pasado. Con un claro carácter autobiográfico y con numerosas bandas sonoras de nuestra vida de fondo, el libro es una caja de recuerdos que guarda la memoria de esos objetos que deberían habernos acompañado siempre, pero que un buen día se marcharon. 
 
Para nostálgicos, para soñadores, para melómanos, para coleccionistas -de discos o cualquier otro objeto- y para amantes de los recuerdos. Busca tus discos. Lee y siente lo perdido. 

 


“La mujer hasta cuya cama me hubiera arrastrado encantado a través de un camino de brasas y de cristales rotos solo para tocar la cara interna de sus muslos estaba sentada delante de mí, más vieja de lo que eran nuestros padres la primera vez que le toqué los pechos por encima del suéter universitario de animadora, con unas gafas de abuelita para poder leer la letra pequeña en un disco de Bon Jovi”. COLOSAL. 
Por: Luis Galindo
Fecha: 11-05-2017