Más allá del romance: por qué la violencia de Cumbres Borrascosas sigue perturbando dos siglos después

Ediciones Invisibles recupera el clásico de Emily Brontë con una traducción de Gemma Rovira Ortega

La apuesta por recuperar los grandes textos del siglo XIX demuestra, una vez más, que las pasiones humanas no entienden de modas ni de épocas. En este contexto, Ediciones Invisibles incorpora a su colección Club Victoria una de las obras cumbres de la literatura anglosajona: Cumbres Borrascosas. Esta nueva publicación no solo destaca por su presentación estética, sino por contar con la labor de Gemma Rovira Ortega en la traducción, un factor determinante para trasladar al castellano la fuerza telúrica y la complejidad lingüística que Emily Brontë imprimió originalmente a su única novela.

La narrativa nos traslada a los inhóspitos páramos de Yorkshire, un escenario que funciona no como mero decorado, sino como un organismo vivo que respira al unísono con sus protagonistas. El aislamiento geográfico de las dos residencias principales, la finca que da nombre al título y la Granja de los Tordos, establece el tablero de juego donde se desarrollará un drama intergeneracional. La atmósfera opresiva y los vientos constantes simbolizan la violencia emocional que impregna las relaciones entre los personajes, alejándose de la visión romántica idealizada para adentrarse en terrenos más próximos al gótico y al estudio psicológico del trauma.

En el centro de la trama se encuentra la tormentosa conexión entre Heathcliff y Catherine Earnshaw, un vínculo que trasciende las etiquetas convencionales del amor romántico para explorar la obsesión y la identidad compartida. La llegada de Heathcliff a la familia Earnshaw como un expósito desencadena una serie de celos y lealtades que marcarán el destino de todos los habitantes de la casa. La autora plantea una relación donde el afecto y la crueldad son indisolubles, mostrando cómo las barreras sociales y los prejuicios de clase pueden pervertir el alma humana hasta volverla irreconocible.

¿Es la venganza el verdadero motor de la historia?

Más allá del supuesto romance, la novela se articula fundamentalmente como un tratado sobre el rencor y la retribución. Heathcliff, tras ser humillado y rechazado por su condición social, dedica su existencia a orquestar una venganza sistemática contra aquellos que lo despreciaron, sin importarle que su ira alcance a las siguientes generaciones. Su figura se aleja del arquetipo de héroe para convertirse en una fuerza de la naturaleza, un personaje moralmente ambiguo que desafía la compasión del lector y que encarna las consecuencias devastadoras de un amor no consumado y transformado en odio.

La estructura narrativa diseñada por Brontë sigue resultando innovadora por su complejidad técnica. La historia llega al lector a través de filtros interpuestos: el diario del señor Lockwood, el inquilino que llega a la zona, y el relato oral de la ama de llaves Nelly Dean. Esta técnica de las "cajas chinas" o narradores poco fiables añade capas de profundidad, obligando a cuestionar la veracidad de los hechos y la imparcialidad de quienes los cuentan. La perspectiva fragmentada permite observar cómo la leyenda de los habitantes de los páramos se construye tanto por sus actos como por la interpretación ajena de los mismos.

La segunda mitad del libro aborda las consecuencias de los pecados de los padres sobre los hijos. La autora explora si es posible romper el ciclo de abuso y dolor heredado, presentando a los jóvenes Cathy, Linton y Hareton como piezas de un ajedrez macabro manejado por la generación anterior. Sin embargo, en medio de la oscuridad y la manipulación, surgen atisbos de redención y la posibilidad de un futuro que no esté condenado a repetir los errores del pasado, sugiriendo que la educación y el entendimiento mutuo pueden sanar incluso las heridas más profundas.

La importancia de una traducción contemporánea

La labor de Gemma Rovira Ortega en esta edición resulta fundamental para apreciar los matices de la prosa de Brontë. El texto original se caracteriza por un contraste marcado entre el lenguaje culto de los narradores y el dialecto áspero de los personajes locales, como el criado Joseph. Una traducción acertada debe mantener esa rugosidad y potencia lírica sin suavizar la brutalidad de ciertas escenas ni perder la elegancia descriptiva del entorno natural. Esta versión permite al lector acceder a la cadencia y el tono oscuro que definieron el estilo único de la mediana de las hermanas Brontë.

Esta reedición de Cumbres Borrascosas por parte de Ediciones Invisibles reafirma la vigencia de un texto que sigue incomodando y fascinando a partes iguales. Lejos de ser una reliquia de museo, la novela se mantiene como un espejo de las pasiones más extremas, recordándonos la fragilidad de la civilización frente a los instintos primarios. Es una oportunidad inmejorable para revisitar, o descubrir por primera vez, un relato donde los fantasmas, reales o imaginarios, tienen tanto peso como los vivos en la configuración del destino humano.

Por: Manuel Muñoz
Fecha: 14-02-2026