De la pólvora a la ciberguerra: los secretos de la evolución militar que Fernando Puell saca a la luz
Una obra de referencia que vincula la evolución de la tecnología bélica con las grandes transformaciones políticas y sociales desde el siglo XV

El fenómeno bélico ha dejado una huella indeleble en casi cualquier ámbito de la actividad humana, una realidad que el historiador Fernando Puell de la Villa desgrana con maestría en su reciente obra Historia de la guerra, editada por Espasa. El autor propone un recorrido que comienza en el siglo XV y se extiende hasta la actualidad, planteando que el conflicto armado no es un suceso aislado, sino un elemento intrínseco a la evolución del poder y la riqueza. A través de una prosa accesible y rigurosa, se examina cómo la incapacidad de los gobiernos para resolver crisis mediante la negociación ha convertido al arte militar en un espejo de las transformaciones políticas y revoluciones globales.
Uno de los pilares fundamentales del texto es el análisis de la evolución paralela entre la tecnología y la estrategia. Puell de la Villa describe con precisión el tránsito del Medievo al Renacimiento, abordando la denominada revolución militar sin dogmatismos. En este sentido, la obra destaca cómo la integración de la pólvora, la artillería y las fortificaciones abaluartadas no fueron cambios fortuitos, sino una mutación doctrinal profunda. Resulta especialmente revelador el énfasis que el autor pone en rescatar la experiencia hispánica, recordando hitos a menudo ignorados como el uso temprano de la artillería en las monarquías peninsulares y en al-Ándalus.
El siglo XIX como laboratorio de la guerra total
La segunda parte del volumen se sumerge en el siglo XIX, un periodo que el autor define como un laboratorio donde confluyeron la industrialización del armamento y la modernización de las comunicaciones. Conflictos como las guerras napoleónicas o la Guerra de Secesión estadounidense sirven para ilustrar cómo el ferrocarril, el vapor y el telégrafo alteraron definitivamente el ritmo de las operaciones militares. En este contexto, el ensayo subraya el impacto del reclutamiento universal y el nacimiento del nacionalismo, elementos que redefinieron las relaciones entre el Estado y el pueblo, con consecuencias que marcaron el devenir del siglo posterior.
En el tratamiento de las conflagraciones mundiales del siglo XX, la obra evita la anécdota para centrarse en los procesos sociales y operativos. Puell de la Villa analiza la Paz Armada y las dos grandes guerras mundiales con una solvencia que permite al lector comprender la dimensión global de estos desastres sin perder de vista las peculiaridades locales. Es aquí donde la Guerra Civil Española y las campañas en Marruecos son analizadas desde una perspectiva estrictamente militar y operativa, huyendo de las interpretaciones políticas internas para ofrecer una visión técnica y objetiva de la historia de las operaciones.
La apuesta más audaz del libro reside en su tramo final, donde el autor se interna en la historia del tiempo presente. Con una honestidad académica necesaria, Puell analiza los paradigmas bélicos que llegan hasta el año 2024, incluyendo la nuclearización, la guerra asimétrica y las nuevas amenazas híbridas. La obra no esquiva la realidad contemporánea y dedica espacio a los sistemas no tripulados, las compañías militares privadas y la creciente importancia de la inteligencia artificial y el ciberespacio en la seguridad internacional, defendiendo la necesidad de que la historia militar no abandone el análisis del presente.
El ensayo también profundiza en cómo las innovaciones tácticas desarrolladas en suelo español, desde la guerrilla durante la Guerra de la Independencia hasta las innovaciones de las guerras carlistas, han contribuido al acervo militar internacional. Esta voluntad de integrar las aportaciones españolas dentro de la narrativa general, sin caer en el patriotismo vacuo, dota al libro de una perspectiva historiográfica muy pertinente. Puell logra que el lector entienda que las tácticas de control territorial empleadas en conflictos ultramarinos fueron piezas clave en el rompecabezas del desarrollo militar global.
Historia de la guerra es una herramienta intelectual imprescindible para entender que la guerra no es solo un fracaso diplomático, sino un motor histórico. La sencillez de la exposición, unida al rigor de un especialista reconocido, permite que el lector se enganche a una trama donde la pica y el dron son dos caras de una misma moneda evolutiva. Es un mapa inteligible para navegar por la complejidad del mundo actual, recordándonos que las bases de nuestra sociedad están construidas, en gran medida, sobre los campos de batalla de los últimos seis siglos.








