El Panamá, la vida de un fuera de la ley en un retrato de la violencia y las drogas de los años ochenta
La obra de Iñaki Domínguez trasciende la biografía para ofrecer un retrato sociológico de la España outsider y la delincuencia profesional

El Panamá. Vida de un fuera de la ley (Ariel). Iñaki Domínguez recupera en sus páginas la trayectoria de José Manuel Cifuentes, un hombre que representó la cara más dura y fría de la delincuencia durante décadas.
El relato sumerge al lector en una España marginal que a menudo solo asoma en la sección de sucesos. A través de sus páginas, conocemos a un individuo que no se arrepiente de su vida elegida. Es un perfil alejado de los tópicos habituales del género.
Domínguez, que ya firmó una historia de España a través de sus leyendas callejeras en Macarras Ibéricos, disecciona la evolución de este "fuera de la ley" desde sus orígenes más castizos. El autor conecta su biografía con el contexto de la periferia madrileña de los años 80. En ese escenario convivían tribus urbanas como los kinkis y los rockers.
¿Quién fue realmente el delincuente apodado El Panamá?
El Panamá fue un traficante y atracador legendario caracterizado por ser un tipo frío, inteligente y sorprendentemente culto. Su figura se convirtió en una auténtica pesadilla para otros traficantes de droga debido a su capacidad para la extorsión y el control del territorio.
El protagonista de esta obra no fue un delincuente común, sino un profesional del crimen. Su historial delictivo incluye desde el tráfico de sustancias hasta atracos de alta peligrosidad. Su nombre generaba un respeto absoluto entre quienes trabajaban bajo sus órdenes.
La biografía detalla comportamientos que desafían la lógica del criminal convencional. Entre sus andanzas destaca la destrucción de obras de arte y la cría de perros peligrosos. Estos actos configuran una personalidad compleja que Domínguez analiza con rigor periodístico.
¿Por qué El Panamá es un retrato social de España?
El libro funciona como un espejo de la España outsider de finales del siglo XX al reconstruir la biografía de uno de los criminales más mitificados. La obra permite comprender cómo se estructuraba la delincuencia profesional en un país que cambiaba a gran velocidad.
El autor logra atrapar al lector mediante una narración que provoca sensaciones confrontadas. La frialdad de Cifuentes contrasta con su capacidad intelectual, lo que rompe el estereotipo del delincuente marginal sin recursos. Es una aproximación biográfica sin filtros ni juicios morales.
La Guardia Civil situó a Cifuentes como un objetivo prioritario durante los años de mayor violencia en las calles. Su vida estuvo indisolublemente asociada al crimen profesional y a una marginalidad elegida conscientemente. El texto desmonta cualquier idea preconcebida sobre el hampa de la época.
La obra de Iñaki Domínguez se consolida como un documento esencial para entender nuestro imaginario colectivo. El Panamá es, en esencia, la crónica de una vida extrema que irrumpe con fuerza en la realidad literaria actual.








