La novela más insólita sobre Vargas Llosa: sátira y delirio

Gustavo Faverón imagina en Madame Vargas Llosa una ficción literaria donde el Nobel peruano se convierte en personaje de una historia coral y delirante.

Madame Vargas Llosa (Fulgencio Pimentel), la nueva novela de Gustavo Faverón, imagina en Brasil una historia con cuatro narradores y un enigma: una mujer que afirma ser el célebre escritor.

La novela propone un homenaje literario singular al Nobel peruano. La obra introduce al Nobel como personaje dentro de una trama que mezcla sátira, ficción histórica y un juego constante con la identidad.

El punto de partida es tan sencillo como inquietante. Una mujer recorre Río de Janeiro presentándose como Mario Vargas Llosa. No se trata de una imitadora ni de una impostora convencional. Ella asegura ser una nueva encarnación del escritor.

A partir de esa premisa se despliega una historia que cuestiona la autoría y la memoria. La novela explora quién posee realmente una historia: quien la vive, quien la investiga o quien decide narrarla.

¿De qué trata Madame Vargas Llosa?

La novela relata los mismos acontecimientos desde cuatro narradores diferentes, cada uno con su propia interpretación. Este recurso narrativo permite observar un mismo suceso desde ángulos distintos.

Entre esos narradores aparece el propio Mario Vargas Llosa, que en la ficción se encuentra investigando para escribir su célebre novela La guerra del fin del mundo. Ese proceso lo lleva a Brasil y lo conecta con otros protagonistas del relato.

El segundo narrador es Ruy Guerra, cineasta luso-brasileño real que también forma parte de la historia. Junto a él aparece Manoel Magalhaes “Fitipaldi”, un sospechoso autor de telenovelas cuya identidad despierta dudas. 

Completa el grupo Rita Fontana, esposa de Fitipaldi. Su voz aporta nuevas revelaciones a los hechos narrados, ampliando el juego de perspectivas que estructura la novela. Otro personaje clave es Maria Trindade, una escritora transgénero que asegura ser Vargas Llosa. Su presencia introduce un elemento de delirio y sátira que atraviesa toda la narración.

Brasil, literatura y cine como escenario narrativo

Gran parte de Madame Vargas Llosa transcurre en Brasil, un espacio que permite al autor rendir homenaje a la tradición literaria del país. En sus páginas aparecen referencias a escritores como Rubem Fonseca o Jorge Amado.

El cine también tiene un papel relevante en la novela. A lo largo de la trama surgen alusiones al barco de la película Fitzcarraldo (1982), dirigida por Werner Herzog, una imagen que funciona como símbolo dentro del relato. 

La obra mezcla géneros con naturalidad. En sus páginas conviven elementos de telenovela, ensayo literario, relato histórico y metaficción. Ese cruce de registros genera una narración que oscila entre la parodia y la reflexión literaria.

Con esta novela, Gustavo Faverón Patriau continúa una trayectoria marcada por la experimentación narrativa. Autor de obras como El anticuario, Vivir abajo o Minimosca, vuelve a explorar los límites entre realidad y ficción en un homenaje literario tan irreverente como ambicioso.


Por: Raquel Ortiz
Fecha: 13-03-2026