
De un amor de verano a Triángulo: descubre la novela de Pablo Wessling
El retrato generacional de la vulnerabilidad y la búsqueda afectiva en una historia publicada por Titania
Si hay algo que consigue Pablo Wessling en Triángulo (publicada por Titania) es pillarte por banda desde la primera página y meterte de lleno en ese lío tan humano que surge cuando la vida adulta te explota en la cara. La novela se sitúa en ese punto exacto en el que crees tener tus planes más o menos encauzados, justo antes de que el sentimiento –o algo que se le parece demasiado– venga a desordenarlo todo. En medio de este choque nos encontramos a Álvaro, que está rozando el final de su grado en Turismo en Barcelona, y a Unai, un deportista de élite con la maleta casi hecha para mudarse a Londres. Dos chavales que, sobre el papel, no tienen absolutamente nada en común.
Lo que empieza como un romance estival con fecha de caducidad empieza a complicarse cuando Unai deja claro que no quiere que lo suyo con Álvaro se quede en un simple recuerdo de verano. Quiere apostar fuerte, aunque la distancia entre la capital británica y Barcelona planee como una sombra amenazante. Pero Álvaro no lo tiene nada claro; siente que el terreno que pisa es demasiado inestable y las dudas lo devoran a cada paso. Y es que apostar por una relación a distancia exige una certeza que él, sinceramente, no sabe de dónde sacar en este instante de su vida.
El equilibrio frágil de tres vidas que se cruzan
Por si las dudas con Unai no fueran suficientes para desvelar a cualquiera, entra en juego el tercer vértice de esta historia: Thiago. Thiago está en una etapa completamente distinta, concentrado a tope en acariciar su gran sueño de abrir su propio bar en Galicia. Sin embargo, cuando los caminos de Álvaro y Thiago se cruzan, salta una chispa de atracción completamente inesperada que lo patas arriba todo. La química entre ambos aparece sin avisar, rompiendo los esquemas de Álvaro y demostrando que los sentimientos raras veces respetan la planificación que nos hacemos en la cabeza.
Es así como se configura ese triángulo del que habla el título: tres chicos con objetivos clarísimos que terminan formando una figura imposible de sostener. La narrativa nos lleva por un mapa afectivo donde Barcelona, Londres y Galicia no son solo escenarios bonitos, sino verdaderos motores que empujan a los protagonistas en direcciones opuestas. La pregunta constante que sobrevuela la lectura es cómo mantener en pie un equilibrio tan frágil cuando cada decisión personal parece tirar hacia un lado diferente del mapa.
Entre la atracción inesperada y el peso de elegir
Wessling acierta de lleno en el tono, utilizando un lenguaje ágil, cercano y muy directo que refleja genial cómo habla y siente la juventud de hoy. Las conversaciones se sienten auténticas, sin artificios ni rodeos innecesarios, dejando al descubierto las meteduras de pata, los miedos y esa vulnerabilidad tan propia de cuando no sabes muy bien qué hacer con tu futuro. A través de este enredo a tres bandas, el autor explora lo difícil que resulta lidiar con la culpa, la tentación y las ganas de no defraudar a nadie mientras intentas ser fiel a ti mismo.
La novela se adentra con mucha naturalidad en la manera en que el deseo y el cariño chocan de frente con la logística de la vida real. No se trata solo de hacia dónde te lleva el corazón en un momento de calentón o de ternura, sino de asumir las consecuencias de cada paso. La atracción hacia Thiago tambalea las pocas certezas de Álvaro, haciendo que el espectador de esta historia entienda perfectamente lo agobiante que puede ser estar atrapado entre lo que "deberías" hacer y lo que el cuerpo te pide a gritos.
Cuando el amor deja de ser una promesa y toca decidir
El apartado emocional de la obra gana muchísima fuerza al mostrar cómo la madurez no llega con la edad, sino con las elecciones complicadas. Cada uno de los vértices de esta historia tiene un sueño o una meta profesional esperándolos en un punto geográfico distinto. Sostener lo que importa se vuelve una tarea titánica cuando las circunstancias externas, los kilómetros y los horarios de entrenamiento o trabajo parecen empujarte continuamente a tirar la toalla y soltar.
Triángulo se consolida como un relato superfresco pero honesto sobre ese momento vital en el que el amor deja de ser una simple promesa romántica para convertirse en una decisión pura y dura. Pablo Wessling firma una obra que engancha de principio a fin, dejándote con esa sensación tan real de que las cosas valiosas cuestan, que las certezas no existen y que, a veces, los equilibrios más bonitos son también los más difíciles de mantener.








