El club de las modernas: cómo un grupo de mujeres desafió a una dictadura y cambió España para siempre
Eva Cosculluela rescata la memoria de las pioneras del feminismo en España con el origen del Lyceum Club Femenino y su impacto en la Generación del 27

En 1926, bajo el rigor de la dictadura de Primo de Rivera, un grupo de mujeres rompió con el papel doméstico asignado para fundar el Lyceum Club Femenino en Madrid. Aquel centro se convirtió en un refugio intelectual donde casi quinientas socias trabajaron activamente por la igualdad y el acceso a la cultura, consolidándose como la primera asociación feminista de relevancia en el país. Sus actividades abarcaron desde el impulso del sufragio femenino hasta proyectos sociales como la Casa de los Niños, logrando unir a perfiles de distintas ideologías bajo un objetivo común.
El refugio intelectual de la Edad de Plata
La trayectoria de esta institución y su impacto en la sociedad de la época han sido recuperados recientemente por la periodista Eva Cosculluela. En su obra El club de las modernas, publicada por Seix Barral, la autora analiza cómo este espacio sirvió de nexo para una red de complicidad entre figuras clave de la Generación del 27. Nombres como los de María de Maeztu, María Lejárraga, Clara Campoamor, Victoria Kent, Elena Fortún y Zenobia Camprubí formaron parte de esta constelación de voces que definieron la modernidad en la España de la Edad de Plata.
A través de una investigación que aporta documentación inédita, el texto reconstruye este fresco histórico que atravesó una dictadura y una república hasta que la Guerra Civil interrumpió abruptamente su labor. Cosculluela, con una dilatada carrera en el periodismo cultural en medios como ABC Cultural, Artes y Letras o la Cadena SER, subraya la importancia de devolver a estas mujeres el lugar que les corresponde. La autora destaca que el libro rescata una memoria imprescindible de unas pioneras cuya influencia política y profesional marcó un hito en la historia nacional.
Un legado rescatado tras un siglo de olvido
La relevancia de estas figuras no fue solo cultural, sino también social, mediante iniciativas como el Comité del Libro para el Ciego. Cosculluela, quien también colabora en Cuadernos Hispanoamericanos, Turia y Aragón Televisión, utiliza su experiencia en la crítica literaria para reivindicar el legado de quienes "decidieron sacudir los cimientos de una sociedad que las quería relegadas al hogar". El ensayo se presenta como una pieza clave para entender las raíces del movimiento feminista actual y la valentía de quienes desafiaron la tradición hace un siglo.
La autora, que dirige el club de lectura feminista Sin género de dudas en la Universidad de Zaragoza, ha estructurado el relato para mostrar la solidez de una organización que fue mucho más que un punto de encuentro social. El libro profundiza en cómo estas mujeres lograron crear un espacio propio en un entorno hostil, demostrando que su influencia política y cultural fue un motor de cambio real. Esta edición busca precisamente que sus nombres no vuelvan a quedar en la sombra tras décadas de silencio institucional.
Finalmente, el trabajo de investigación de Cosculluela pone el foco en la necesidad de reconocer a estas intelectuales como piezas fundamentales de la historia contemporánea. El Lyceum Club Femenino no fue solo una anécdota en el Madrid de los años veinte, sino el germen de una transformación social que hoy, cien años después, vuelve a ser analizada con rigor periodístico. La obra concluye que es necesario devolver sus nombres al lugar que merecen, reconociendo su labor en una década convulsa que sentó las bases de la modernidad española.








