El legado oculto de Benedicto XVI: las homilías privadas que ahora llegan a las librerías
Ediciones Encuentro publica Dios es la verdadera realidad. Homilías privadas II, el segundo volumen de las homilías privadas de Joseph Ratzinger, centrado en el Tiempo Ordinario y en la primacía de Dios

La editorial Ediciones Encuentro publica el segundo volumen de las homilías privadas de Benedicto XVI, una recopilación de textos inéditos que permite profundizar en el pensamiento teológico y espiritual de Joseph Ratzinger. Bajo el título Dios es la verdadera realidad. Homilías privadas II, el libro reúne las predicaciones que pronunció durante los domingos del Tiempo Ordinario, tanto en su etapa como pontífice como después de su renuncia, cuando ya era papa emérito. La publicación llega cuando se aproxima el centenario de su nacimiento y da continuidad al éxito del primer volumen, El Señor nos lleva de la mano, dedicado a los principales tiempos litúrgicos del calendario cristiano.
Las homilías privadas de Benedicto XVI, un legado espiritual inédito
El nuevo libro recupera una faceta menos conocida de Benedicto XVI: sus celebraciones eucarísticas en un entorno reducido y alejado de los grandes actos públicos. Cada domingo, cuando no presidía la liturgia oficial, el pontífice celebraba misa con un pequeño grupo de personas y pronunciaba una homilía que preparaba minuciosamente durante la semana. El estudio, la meditación y la oración constituían las bases de un trabajo al que dedicaba especial atención y que ahora puede conocerse por primera vez a través de esta recopilación.
Las predicaciones ofrecen una profunda catequesis sobre cuestiones centrales de su pensamiento, como la primacía de Dios, la oración, la libertad y la liturgia cristiana. Domingo tras domingo, Ratzinger interpreta las lecturas bíblicas desde una doble perspectiva: su vinculación con la tradición de la Iglesia, especialmente con los Padres de los primeros siglos, y su propia reflexión teológica. El resultado es un recorrido espiritual que conecta la palabra de Dios con los desafíos del ser humano y la sociedad contemporánea.
En sus reflexiones, Benedicto XVI insiste en que la humanidad corre el riesgo de confundir lo real con aquello que puede tocarse o percibirse materialmente. Frente a esa visión, reivindica la presencia de Dios como fundamento de toda existencia y como clave para comprender correctamente el mundo. Su pensamiento también advierte sobre los ídolos que el hombre construye a lo largo de la historia y que terminan desplazando aquello que debería ocupar el centro de su vida.
«La realidad es, ante todo, Dios»: el mensaje central de Ratzinger
Una de las reflexiones más significativas del volumen resume esta preocupación por la pérdida de la dimensión trascendente de la existencia. Benedicto XVI identifica en la exclusión de Dios del horizonte de la realidad una de las grandes dificultades espirituales de nuestro tiempo. En una de sus homilías, lo expresa con estas palabras: "Esta es la verdadera enfermedad de nuestro tiempo: que Dios no es realidad, que solo son reales las cosas tangibles. Si es así, vivimos realmente en una ceguera terrible, excluidos de la verdadera realidad, de la luz de Dios, de la belleza de Dios. La realidad es, ante todo, Dios: solo si vemos a Dios, vemos bien el resto y podemos encontrar el camino".
La publicación de Dios es la verdadera realidad se suma a otras novedades editoriales de temática religiosa y filosófica. Entre ellas destaca la actualidad recuperada de la Escuela de Salamanca, coincidiendo con la conmemoración de su quinto centenario y con las referencias del papa León XIV a la importancia de esta corriente intelectual en el desarrollo de los fundamentos de los derechos humanos universales. También figuran un ensayo del dominico Adrien Candiard, una reflexión del obispo Robert Barron sobre la persecución de los cristianos en la actualidad y una nueva edición de El rostro del hombre, de Luigi Giussani. Un conjunto de publicaciones que vuelve a situar en primer plano cuestiones como la fe, la dignidad humana y el papel de Dios en la comprensión de la realidad.







